Vision Del Mundo Griego
FILOSOFÍA: Etimológicamente, la palabra
filosofía procede de los términos griegos philein (amar, aspirar) y sophia
(sabiduría) por lo que su significado sería amor o aspiración a la sabiduría.
Numerosos autores antiguos consideran a Pitágoras como el inventor del término
ya que en su viaje por Grecia fue interrogado por el tirano Leonte de Fliunte
sobre su profesión a lo que él respondió que no era sabio sino amante o
buscador de la sabiduría (filósofo). El objetivo de la filosofía es, por lo
tanto, saber, conocer, dar respuesta a las preguntas que todos nos planteamos
relacionadas con la naturaleza y su creación, abandonando los mitos para dar
protagonismo al logos.
Gran parte de la filosofía antigua
griega se centraba en el intento de explicar el universo sobre la base de
principios unificados. Tales de Mileto, griego jónico que vivió alrededor del
año 600 a. de C., postuló la unidad del universo, Todas las cosas estaban
relacionadas por el agua, una sustancia básica. Otro griego jónico, Pitágoras
(580. 490 a. de C.), pensó que la esencia del universo podía encontrarse en la
música y en los números. Estos primeros filósofos griegos tal vez eliminaran el
concepto de los mitos griegos, pero no prescindieron de la divinidad misma del
mundo lugar suyo, se inclinaron por identificarla con las fuerzas profundas e
inamovibles que gobiernan el universo.
Sin embargo, muchos griegos simplemente
no estaban interesados en las especulaciones sobre la naturaleza del universo.
Los sofistas conformaban un grupo de maestros filósofos del siglo rechazaban
dichas especulaciones calificándolas de insensateses, argumentaban que la
comprensión del universo estaba sencillamente más allá del alcance del
intelecto humano.
Para los individuos lo importante era
ser cada vez mejores; así el único objeto de estudio que valía la pena esa la
conducta humana. Los sofistas eran maestros errantes que ofrecían sus servicios
como maestros profesionales a los hombres jóvenes de Grecia, sobre todo, a los
de Atenas. Para los sofistas no existía un bien o un mal absolutos: lo que era
correcto para un individuo, podría ser incorrecto para otro. En consecuencia,
la verdadera sabiduría consistía en poder percibir el bien propio y lograr
obtenerlo. No obstante, muchas personas consideraban a los sofistas peligrosos
para los valores tradicionales de la sociedad y, en especial. para los valores
de los jóvenes.
